Me caso.
Uh-si-quelindo.
Pero es en un mes.
¡Oia!
Faltan mil cosas y todavía no sé qué ponerme.
Salimos de recorrida, 4 mujeres desesperadas en busca del outfit perfecto, porque tiempo para arreglarlo no sé si hay. Siete horas más tarde, encuentran un vestido. Gris, harmoso. Le falta un botón.
¡No es nada! No por nada me dicen McGuiver: El primer día de soledad en casa, le saco todos toditos los botones al vestido y lo vuelvo a guardar. Dos semanas depués, botón en mano, me voy a Lavalle llena de ansiedad.
¡Holaquetalnecesitounbotóncomoestedeacá!
Cuarta mercería. 39º de térmica a la sombra son implacables en Eleven.
Hola querida. ¿Buscás uno como este?
Suena la música de Feliz Domingo, justo cuando se abre el Cofre de la Felicidad. El vestido, Nomarido y yo nos vamos a Bariloche.
Ese mismo. Mismísimo.
Respiro. Al pedo saqué todos los demás, voy a tener que volver a coserlos.
Vuelvo a casa y pasan los días. Tres tardes antes de la ceremonia pongo todos los botones y lo llevo a la tintorería.
*Pffffffffffffffffffff* (ruido de vapor y tintolelo)
¿Y, todo bien?
Quedó bárbaro, gracias.
Clink-caja y vuelta al hogar.
Estiro el vestido sobre la cama, los ojitos emocionados porque ya falta poco, "vos y yo tenemos una cita este viernes" le digo mientras lo estiro, y ahí nomás veo un bultito.
Levanto la falda con miedo a arrugarlo y encuentro un paquete con la marca del vestido, señal unívoca de que ese paquetito había estado ahí todo el tiempo.
Como no podía ser de otra manera, dentro del paquete, había un botón.
Original, tintorereado, chiche bombón.
Silvio Soldán se me rie en la cara y se va haciendo trencito al ritmo de un cha-cha-chá, con una legión de costureritas.
martes 17 de noviembre de 2009
viernes 6 de noviembre de 2009
Tadá!
Hacer tiempo es justamente lo contrario. Des-hacerlo. Es como deshilachar un pedazo de tela, como destejer un suéter con varios lavados encima. Hacer tiempo es distraerte para que todo pase más rápido. Hacer tiempo es tirarte pansa arriba y mirar el techo como un idiota hasta que el perro te pida atención.
A veces tengo la sensación de que me pasé la vida haciendo tiempo. Como que todo lo que pasó fue una secuencia de hechos no relacionados que ocuparon un espacio hecho de nada. Como que el tiempo se me escurrió entre los dedos como arena fina, y que ya es tarde para todo.
Otras veces tengo la sensación de que, si cierro los ojos muy, muy fuerte, el mundo va a parar de girar. Y no, nunca para.
Quiero dejar de hacer tiempo. Quiero salir a la calle y correr bajo el cielo estrellado, mirarte a los ojos y sentir, como esta mañana, que estoy haciendo algo. Algo que me hace bien, que me alimenta, que me nutre, que me inunda, que te hace reír. Quiero ser alguien ahora y no sentarme a esperar a la persona que puedo llegar a ser en una hora, tres días, seis meses o quince años.
Quiero dejar de esperar que algo pase y me sorprenda. Deslumbrarme a mi misma. Right here, right now.
A veces tengo la sensación de que me pasé la vida haciendo tiempo. Como que todo lo que pasó fue una secuencia de hechos no relacionados que ocuparon un espacio hecho de nada. Como que el tiempo se me escurrió entre los dedos como arena fina, y que ya es tarde para todo.
Otras veces tengo la sensación de que, si cierro los ojos muy, muy fuerte, el mundo va a parar de girar. Y no, nunca para.
Quiero dejar de hacer tiempo. Quiero salir a la calle y correr bajo el cielo estrellado, mirarte a los ojos y sentir, como esta mañana, que estoy haciendo algo. Algo que me hace bien, que me alimenta, que me nutre, que me inunda, que te hace reír. Quiero ser alguien ahora y no sentarme a esperar a la persona que puedo llegar a ser en una hora, tres días, seis meses o quince años.
Quiero dejar de esperar que algo pase y me sorprenda. Deslumbrarme a mi misma. Right here, right now.
lunes 26 de octubre de 2009
Ya no es lo mismo
Ya no es igual. Antes era más intolerante. Antes tenía el peor genio del mundo. Antes me enojaba todo, todo el tiempo. "Si serás pelotudo" era una frase que masticaba con desdén, moviendo el maxilar rabiosamente para que las sílabas salieran expulsadas como por una catapulta todos los días. Mis mejores insultos y las palabras más hirientes, en un compendio inigualable con aroma a ¨ce_
Blandita.
Así estoy, flo-flo.
¿Será que la terapia domesticó mi parte violenta?
Mirá que si es así, nos vamos a tener que arreglar con esto...
Blandita.
Así estoy, flo-flo.
¿Será que la terapia domesticó mi parte violenta?
Mirá que si es así, nos vamos a tener que arreglar con esto...
jueves 22 de octubre de 2009
viernes 16 de octubre de 2009
It's a date
Cuatro semanas.
Nada más que cuatro semanas.
¿Te das cuenta de cómo se dieron las cosas?
¿Te das cuenta de cómo van a seguir?
Siempre fui una inconsciente consciente. That is: Estoy completamente al tanto de que no pienso el 90% de las cosas que hago. Así me va. Pero la vida me ha enseñado que, al menos en mi caso, pensar es peor. Siempre que me detengo a evaluar posibilidades, la vida me pasa por encima. Así funcionó siempre, y no veo que eso vaya a cambiar justo ahora.
Así me quedé flotando, durante meses, mientras las ideas iban decantando, proyectadas en el telón de fondo de mi consciencia.
Ayer fue. Todo se cristalizó de repente. La ausencia de mi abuela, que en mis fantasías más lujuriosas iba a ver nacer a sus bisnietos, y ahora... Ahora no. La desaparición inmediata de la mitad de la familia a la que nos unía esa mujer. Hasta mi tío implotó en un agujero negro inmediato, teletransportándose al infinito y arrastrando consigo a mis dos primos, dos perras muertas de hambre y su mujer. Unos padres que no entienden nada pero que, como siempre, están ahí. Otros padres que no están. Pero sí. Pero no. Un grupo de amigos que vale la pena. Un puñado de gente curiosa. La posibilidad de la prolongación de la vida propia en pequeños quejidos y dientes nuevos que van a doler, y ojos abiertos por primera vez. Y cabezas grandes. La cantidad de cosas que ya no voy a poder hacer. La cantidad de cosas que sí. La novedad. Los escalosfríos. Las clases de tango. La vida misma.
Cucharitear con vos hasta siempre.
Si, quiero.
Nada más que cuatro semanas.
¿Te das cuenta de cómo se dieron las cosas?
¿Te das cuenta de cómo van a seguir?
Siempre fui una inconsciente consciente. That is: Estoy completamente al tanto de que no pienso el 90% de las cosas que hago. Así me va. Pero la vida me ha enseñado que, al menos en mi caso, pensar es peor. Siempre que me detengo a evaluar posibilidades, la vida me pasa por encima. Así funcionó siempre, y no veo que eso vaya a cambiar justo ahora.
Así me quedé flotando, durante meses, mientras las ideas iban decantando, proyectadas en el telón de fondo de mi consciencia.
Ayer fue. Todo se cristalizó de repente. La ausencia de mi abuela, que en mis fantasías más lujuriosas iba a ver nacer a sus bisnietos, y ahora... Ahora no. La desaparición inmediata de la mitad de la familia a la que nos unía esa mujer. Hasta mi tío implotó en un agujero negro inmediato, teletransportándose al infinito y arrastrando consigo a mis dos primos, dos perras muertas de hambre y su mujer. Unos padres que no entienden nada pero que, como siempre, están ahí. Otros padres que no están. Pero sí. Pero no. Un grupo de amigos que vale la pena. Un puñado de gente curiosa. La posibilidad de la prolongación de la vida propia en pequeños quejidos y dientes nuevos que van a doler, y ojos abiertos por primera vez. Y cabezas grandes. La cantidad de cosas que ya no voy a poder hacer. La cantidad de cosas que sí. La novedad. Los escalosfríos. Las clases de tango. La vida misma.
Cucharitear con vos hasta siempre.
Si, quiero.
lunes 5 de octubre de 2009
Crafty
Estoy volviendo a sublimar, por primera vez desde el día de la mudanza. Leo tutoriales de moda, me subscribí a un foro sobre DIY stuff y hasta me pasé medio sábado pateando por Eleven, comprando una tijera (para tela), tizas y eligiendo modal verde inglés.
Y cosí. Durante todo el domingo, dando puntadas con y sin hilo, enhebrando agujas, midiendo, cortando y cerrando con un nudo.
Cerrando. Esa es la palabra.
Creo que por primera vez desde que ella se enfermó, el nudo dejó de molestar. Se hundió en la fibra y, lentamente, se va deshaciendo, disolviéndose.
Es linda la sensación.
Piola.
Y cosí. Durante todo el domingo, dando puntadas con y sin hilo, enhebrando agujas, midiendo, cortando y cerrando con un nudo.
Cerrando. Esa es la palabra.
Creo que por primera vez desde que ella se enfermó, el nudo dejó de molestar. Se hundió en la fibra y, lentamente, se va deshaciendo, disolviéndose.
Es linda la sensación.
Piola.
miércoles 23 de septiembre de 2009
Descubrir
Un límite para el otro.
La libertad infinita.
Dos ciudades maravillosas.
La amistad en lugares inhóspitos.
La fe en la creencia.
La autodeterminación.
Los afectos.
Personas.
La soledad sin miedo.
Extrañar así por vez primera.
La magia de lo ajeno que nos es perturbadoramente propio.
What is to be PatrickSwayzed.
Dónde está mi hogar.
Honey, I'm home.
La libertad infinita.
Dos ciudades maravillosas.
La amistad en lugares inhóspitos.
La fe en la creencia.
La autodeterminación.
Los afectos.
Personas.
La soledad sin miedo.
Extrañar así por vez primera.
La magia de lo ajeno que nos es perturbadoramente propio.
What is to be PatrickSwayzed.
Dónde está mi hogar.
Honey, I'm home.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)